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TCHAIKOVSKY-CONCIERTO VIOLIN (1º Y 2º MOVIMIENTOS)


Piotr Ilich TCHAIKOVSKY nació en Kamsko-Votkinsk (Rusia) el 7 de mayo de 1840 y murió el 7 de mayo de 1893. Sobre su muerte no consta con total seguridad si fue o no a causa de un suicidio por ingestión de arsénico o por otras causas, como que pudo contraer la enfermedad del cólera.
En su vida, sufrió problemas sentimentales por causas diversas. En 1854 murió su madre, tragedia de la que nunca se recuperó. Y algo que nunca favoreció a su estabilidad emocional fue su tendencia homosexual la cual, según se dice, con el fin de cocultarla, le llevó a casarse en 1877 (cuando tenía 37 años) con Antonina Miliukova, una estudiante del conservatorio. Tal matrimonio fracasó al cabo de pocos años, en 1881, cuando la esposa tuvo un hijo ilegítimo, aunque durante los años que estuvieron juntos nunca se llevaron bien.
Aún con todo, la vida del compositor ruso estuvo llena de éxitos musicales, prueva de los cuales es el registro de sus obras en diferentes álbumes; tan sólo hay escucharlas para dejar vibrar nuestros corazones al ritmo que lo hacen los instrumentos que nos trasladan sus sensibles cadencias. Allí, entre las notas de las piezas musicales que aún se siguen tocando y escuchando, se encuentra envuelta el alma de su compositor. Pues los grandes artistas siempre seguirán vivos mientras sigan vivas sus obras.
El Concierto Para Violín, opus 35, fue compuesta por Tchaikovsky en un momento de su vida en el que se sentía especialmente atraído por la obra de los franceses de la época.
El Concierto fue estrenado en Viena en 1881, cuando recibió una crítica totalmente negativa del célebre Eduard Hanslick, el cual calificó la obra, básicamente, de "horrorosa" y, en general, la música de Tchaikovsky, de "música hedionda" y del "más salvaje nihilismo ruso". Sus motivos tendría para atreverse a tal crítica... Quizás, su encasillamiento en la música más convencional y clásica, ajustada a los parámetros de la cultura de la época, le impidió llegar a disfrutar de la originalidad de las composiciones de un genio como Tchaikovsky. Entonces, su salvaje opinión, no se ajustaría a ninguna "salvajada musical" del compositor ruso, aunque podría encontrarse su "fundamento" (si es que lo tiene) en la originalidad de las obras de dicho compositor. Por ejemplo, en este Concierto Para Violín, op.35, encontraremos tres movimientos (o "partes"), que son:
I. Allegro moderato
II. Canzonetta: Andante
III. Finale: Allegro vivacissimo
Dentro de la estructura, lo que nos puede llamar la atención es que en el primer movimiento (Allegro moderato) Tchaikovsky mezcla la "cadenza" en medio del desarrollo, cuando lo que era costumbre en la época era que se organizara después de la "reexposición". Aquí pues, tenemos una prueva de la ya comentada originalidad del compositor, que rompe con los rígidos parámetros estructurales de la época que la mayoría no se atrevía a variar ni un mínimo.
En el segundo movimiento, la Canzonetta, los diferentes instumentos se comunican sensiblemente al principio del mismo, haciendo varias "voces" y "dialogando" en diferentes "texturas"; después, la instrumentación se introduce paulatinamente en una parte más libre. El tercer y último movimiento también es muy bello, ya que después de la cadencia un poco más triste de la Canzonetta Andante, surge como un retorno a la alegría tan característica en numerosas obras del compositor.




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