miércoles

CHOPIN SUPERSTAR 2

 

Si el piano no hubiera existido en las primeras décadas del siglo XIX, Frédéric Chopin lo habría inventado. Aunque suene muy bien, el compositor polaco y el teclado fueron hechos el uno para el otro. Como pianista era conocido por la delicadeza y ligereza de su toque, por la atmósfera poética que creaba. Como compositor, su vida se dedicó a crear música para su instrumento, esencialmente solos pero también dos conciertos y algunas otras pianoobras para orquesta. (Su tratamiento de la orquesta era rudimentario y sólo significativo si era tratado seriamente por un director de orquesta.) 

Las composiciones de Chopin para el piano solo fueron la materia de la historia. Creó un estilo en el que el piano era el medio para el canto y para todo un nuevo mundo de sonoridad que resultó de muchos elementos ingeniosos, entre ellos la ornamentación extravagante y exquisita que aplicó a sus abundantes inventos melódicos; el uso magistral del pedal de sostenimiento; el tempo rubato (la retención y el empuje de la velocidad, con su emocionalismo resultante); las figuras de acompañamiento únicas y amplias que llevaban la sustancia armónica. 

 Musicalmente, Chopin estableció un lenguaje armónico basado en el cromatismo que tendría una enorme influencia en los compositores posteriores, en particular en Liszt y Wagner. De todas las obras "pequeñas" de Chopin (se pone pequeño entre comillas porque la mayoría de sus piezas cortas son grandes en efecto), los Estudios han tenido probablemente la influencia de mayor alcance en el pianismo. Un estudio se define, en parte, como una pieza diseñada para ayudar a un estudiante en el desarrollo de la habilidad técnica. Al componer dos series de obras así tituladas, doce en cada una, Chopin no ayudó tanto a la técnica como la exigió. Y para distanciarse de la mayoría de los escritores de estudio, hizo de sus creaciones poemas de tono asombroso y deslumbrante. 

 La escritura de los Estudios abarcó un período de unos ocho años; el Opus 10 apareció en 1833, el Opus 25 en 1837. Tres estudios más fueron compuestos en 1839. Robert Schumann (también nacido en 1810), quien anunció a Chopin con las palabras inmortales, "Quítense el sombrero, caballeros, un genio", dijo "He tenido la ventaja de escuchar la mayoría de los estudios interpretados por el propio Chopin, y muy a lo Chopin los interpretó!" 

El Opus 10 comienza con la atención que capta los arpegios de largo alcance de la mano derecha, con sus atrevidos estiramientos que exigen la máxima flexibilidad de la muñeca. Incluso en este temible contexto técnico, Chopin se las arregla para descubrir la armonía. Hay dos estudios líricos, el Nº 3 y el Nº 6, ya que las melodías necesitan una atención especial en la producción. El famoso Estudio "Black Key" (No. 5) hace su encantador trabajo sobre las notas blancas; el ferozmente exigente Estudio de doble nota (No. 7); dos piezas de tono menor, el apasionado No. 9 en Fa menor y el llamado Estudio "Revolucionario", No. 12 en Do menor, el que vitalizó la antigua película "El retrato de Dorian Gray." 

 ¡Una docena de milagros de Chopin! (G.Dudamel)

 

lunes

CHOPIN SUPERSTAR

 

Compositor y pianista de origen polaco. Se le considera uno de los creadores del romanticismo en la música. Poseedor de un gran sentido y talento líricos, descubrió nuevos terrenos en la armonía. Su padre era un maestro francés que trabajó para una familia noble en Polonia y su madre una noble polaca. Mostró dotes para la música desde niño, especialmente como pianista, instrumento que luego estudiaría con Elsner. 

En París se encuentra con Boccherini, quien lo introdujo en la sociedad francesa. Tuvo un agitado romance con la escritora que firmaba con el seudónimo George Sand. A pesar de residir desde los 20 años en Francia, su corazón patriota afecta su arte, que refleja la música popular polaca, una primera muestra del ingreso de otros pueblos a la historia de la música. Su abundante obra está absolutamente dedicada al piano, y marcó una decisiva influencia en la literatura universal para piano. 

El Concierto Nº 2 para piano y orquesta, en fa menor, a pesar de su numeración, es anterior al Nº 1. Tiene tres movimientos: maestoso, larghetto y allegro vivace, aunque entre las dos primeras partes Chopin intercala una especie de divertimento para trompa. El primer movimiento comienza con una exposición orquestal con dos temas de inspiración polaca, que luego retoma el solista. 

El segundo de los movimientos es de singular belleza y lirismo, a modo de nocturno nostálgico, mientras que el movimiento final, entre un vals y un rondó, es de un gran virtuosismo sonoro y brillantez.

 

martes

OPERA "LUNA" COMPLETA

 

El aún por aquel entonces tenor (hoy barítono) Plácido Domingo, principal valedor del proyecto de Luna, prestó su varonil voz de poderoso metal en cuatro temas del disco: “Te quiero, morena”, el “Pasodoble de la Luna”, de clara raigambre taurina, el villancico “Y nos vamos pa Belén”, junto al Coro de Niños del Colegio Nuestra Señora del Recuerdo, y la espléndida canción “Un gitano sin su honor”, que el tenor Rolando Villazón, fascinado por ella, volvió a grabar en su álbum, Gitano. Ainhoa Arteta, por su parte, sólo cantó dos temas, “Llévame niño pal cura” y la nana “Arrorro, arrorro”, que le permitían lucir sus elevadas capacidades dramáticas en el manejo de una voz un tanto nasal pero que despuntaba por su esmaltada belleza sopranil.

Una madura Teresa Berganza nos regalaba su ya ajado instrumento pero aún timbrado y muy musical, con inflexiones un tanto histriónicas y auténtico gracejo en el decir, en la canción “Bajo el cielo de Sevilla”, una de las últimas prestaciones discográficas de la sensacional mezzosoprano madrileña que todos admiramos. Y por último, la carismática soprano Renée Fleming sólo brindaba sus vocalizaciones en el enigmático Epílogo final de la ópera. 

miércoles

NETREBKO Y VILLAZON

 

Hay parejas que sobre el escenario hacen vibrar al público y otras, siendo excelentes cantantes, no. ¿Por qué? No hay respuesta, pero en la historia de la ópera hay nombres que, puestos uno al lado del otro, aseguran emoción, belleza en el canto y buenas interpretaciones a raudales. 

Así han quedado para la memoria momentos memorables de Tebaldi y del Monaco, de Freni y Domingo o de Callas y Di Stefano, por nombrar sólo las más conocidas por el gran público. Para muchos, la última gran pareja escénica la forman Anna Netrebko y Rolando Villazón. Ellos han conseguido que, puestos sobre un escenario, la emoción se desborde, la alegría se contagie y el dolor sea sentido. Anna Netrebko y Rolando Villazón son en primer lugar dos excelentes cantantes líricos. 

Con carreras llenas de éxitos por separado. A la vez, son dos magníficos actores. Ambos llenan el escenario y saben entrar en el papel que interpretan. Y finalmente, tienen esa magia, química o como se le quiera llamar, que les hace ser estrellas en el escenario. La primera actuación juntos fue en la Bayerische Staatsoper (Munich) el 20 de julio de 2003 y la ópera fue La Traviata, bajo la dirección de Fabio Luisi. Desde entonces son muchas las óperas y conciertos que Anna Netrebko y Rolando Villazón han protagonizado juntos. 

Entre las múltiples producciones que de cada título se han hecho destacaremos las siguientes: Anna Netrebko y Rolando Villazón: Romeo et Juliette. Los Angeles Opera (2005) con dirección escénica de Ian Judge. La orquesta de la LAO la dirigía Fréderic Chaslin. Anna Netrebko y Rolando Villazón: L’elisir d’amore. Viena (2005) junto a Leo Nucci e Ildebrando D’Arcangelo. Director Alfred Eschwé. Anna Netrebko y Rolando Villazón: Manon. Berlín (2007), con dirección escénica de Vincent Paterson y Daniel Barenboim dirigiendo la Staatskapelle de Berlín. Anna Netrebko y Rolando Villazón: Rigoletto (2005) Metropolitan Opera House, New York, con Carlo Guelfi como Rigoletto. Director escénico Otto Schenk. Director musical, Asher Fisch Anna Netrebko y Rolando Villazón: La Bohème (2006) Teatro Mariinsky, San Petersburgo. Director escénico Ian Judge. Director musical, Valery Gergiev Y como no, la archifamosa Traviata de Salzburgo 2005 de Anna Netrebko y Rolando Villazón, que constituyó una auténtica revolución, de la que en este blog hay numerosa muestras por ser una de nuestras preferidas, con dirección escénica de Willy Decker y con Carlo Rizzi, en la musical

sábado

LAS NOTAS DE MARIO LANZA

Calificado por el director Arturo Toscanini como “la mayor voz del siglo XX”, Mario Lanza, cuyo nombre original era Alfredo Arnoldo Cocozza, nació el 31 de Enero de 1921 en Filadelfia. Sus padres eran inmigrantes italianos. Su madre, Maria, cuyo apellido de soltera era Lanza, tenía una hermosa voz de soprano y soñaba con una carrera de cantante, pero su padre decidió que el escenario no era lugar para una mujer casada.

El padre de Mario, Antonio Cocozza fue un héroe de la Primer Guerra Mundial y tenía una fina colección de grabaciones de óperas. A los cinco años, el pequeño “Freddy” mostró un gran interés en la vieja Vitrola familiar, la cual regularmente interpretaba grabaciones de Enrico Caruso y pronto, el joven niño estaba cantando solo con las grabaciones de Caruso. 

 A los dieciséis años, para deleite de sus padres, Freddy anunció su intención de convertirse en cantante. Su madre vio la realización de su propio sueño a través de la ambición de su hijo e hizo todo el sacrificio posible para que su hijo pudiera asistir a las lecciones que éste necesitaba. Mario fue descubierto por el director Serge Koussevitsky, quien quedó tan impresionado con su canto que le garantizó una beca para su Escuela de Música Berkshire.

Así fue como en 192, en el Festival de Música de Berkshire hizo su debut como "Fenton" en la obra “La esposa de Windsor”, cambiando su nombre a Mario Lanza en tributo a su madre. Pero, justo cuando su carrera estaba comenzando a despegar, fue interrumpida abruptamente por el deber de acudir al servicio militar obligatorio de los Estados Unidos. En Abril del mismo año, se casó con una amiga de su hermana, Betty Hicks. La unión fue bendecida con cuatro niños.

Un famoso crítico musical de aquellos tiempos dijo que Mario Lanza tenía una de las voces más hermosas que jamás había escuchado. Además dijo que tenía un exuberante carácter, pero que también era muy generoso y amable con un gran corazón, el cual era evidente por el modo en que él cantaba. Entre Octubre de 1945 y Febrero de 1946, Lanza apareció en seis programas de “Grandes momentos en la música” en Nueva York, cantando arias como por ejemplo: el dueto de amor de la ópera Otello, de Verdi.

En Mayo de 1957 Mario se mudó con su familia a Roma, donde realizó dos grandes películas “Las siete colinas de Roma” y “Por primera vez”. Mientras que en 1949, había sentido que su voz era demasiado inmadura para abrir la temporada en “La Scala” o unirse al Metropolitan Opera en Nueva York, ahora sentía que su voz había madurado y que estaba listo para el escenario operístico. Primero, se dice que se hicieron arreglos para completar las interpretaciones de las grandes operas con Maria Calas. Luego Lanza hizo extensos viajes dando conciertos por toda Europa, comenzando en Noviembre en Inglaterra con el Royal Command Performance, seguido por una extensa gira nacional, que incluyó al Royal Albert Hall, Birmingham y Sheffield Concerts. También cantó en Bélgica, Holanda, Francia y Alemania. 

Uno de sus últimos conciertos fue el 13 de Abril en Kiel, Alemania, donde su voz era “oscura y rica, y cantó como nunca antes”, esto recuerda su pianista Callinicos. En el “Triunfo de Marzo” para la escena final de “Por primera vez”, se unieron los 260 miembros de la orquesta y el coro de la Casa de Opera de Roma.

El último año de Mario estuvo plagado de una mala salud y una gran demanda de trabajo. Exhausto por trabajar demasiado, ingresó a la Clínica de Valle Giulia en Roma el 25 de Septiembre de 1959. Mario había tenido problemas con algunos dolores en su lado izquierdo, su presión sanguínea era alta y estaba sufriendo de flebitis. 

 Se llamó a un especialista cardíaco, pero para entonces Lanza había decidido volver a cantar y al trabajo. En la mañana del 7 de Octubre, Lanza llamó a su esposa diciéndole que lo esperara en su casa, pero justo antes del mediodía sufrió un ataque masivo al corazón y falleció.